Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 387

Abro los ojos y una vez más contemplo el fuego con la mirada perdida, y recuerdos del tiempo que pasamos juntos revolotean en mi mente: su alegría juvenil cuando estábamos navegando y volando; su aspecto sofisticado, distinguido y terriblemente sexy en el baile de máscaras; bailar, oh, sí, bailar en el piso, dando vueltas por el salón con Sinatra de fondo; su esperanza silenciosa y anhelante ayer cuando fuimos a ver la casa… aquella vista tan espectacular. «Pondré el mundo a tus pies, Anastasia. Te quiero, en cuerpo y alma, para siempre.» Oh, por favor, que no le haya pasado nada. No puede haberse ido. Él es el centro de mi universo. Se me escapa un sollozo ahogado, y me tapo la boca con la mano. No, he de ser fuerte. De pronto José está a mi lado… ¿o lleva un rato aquí? No tengo ni idea. —¿Quiere 2VR