Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 362

sigue sosteniendo mi mano. Cuando por fin aparto los ojos de ese grandioso espectáculo, veo que él me mira de reojo, inquieto. —¿Me has traído aquí para admirar la vista? —susurro. Él asiente con gesto serio. —Es extraordinaria, Christian. Gracias —murmuro, y dejo que mis ojos la saboreen una vez más. Él me suelta la mano. —¿Qué te parecería poder contemplarla durante el resto de tu vida? — musita. ¿Qué? Vuelvo la cara como una exhalación hacia él, mis atónitos ojos azules hacia los suyos grises y pensativos. Creo que estoy con la boca completamente abierta, mirándole sin dar crédito. —Siempre he querido vivir en la costa —dice—. He navegado por todo el Sound soñando con estas casas. Esta lleva poco tiempo en venta. Quiero comprarla, echarla abajo y construir otra nueva… para nosotros —susurra, y sus ojos brillan trasluciendo sus sueños y esperanzas. Madre mía. No sé cómo consigo mantenerme en pie. La cabeza me da vueltas. ¡Vivir aquí! ¡En este precioso refugio! Durante el resto de mi vida… —Solo es una idea —añade cauteloso. Vuelvo a echar un vistazo hacia el interior de la casa. ¿Qué puede valer? Deben de ser… ¿qué, cinco, diez millones de dólares? No tengo ni idea. Madre mía. —¿Por qué quieres echarla abajo? —pregunto, mirándole otra vez. Le cambia la cara. Oh, no. —Me gustaría construir una casa más sostenible, utilizando las técnicas ecológicas más modernas. Elliot podr