Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 338
—Tu himno —le digo con ironía, y en cuanto tensa los labios y su boca se
convierte en una fina línea, lamento lo que he dicho. Oh, no…—. Yo tengo ese álbum,
no sé dónde —me apresuro a añadir para distraer su atención.
Mmm… en algún sitio del apartamento donde he pasado tan poco tiempo.
Me pregunto cómo estará Ethan. Debería intentar llamarle hoy. No tendré
mucho que hacer en el trabajo.
Siento una punzada de ansiedad en el estómago. ¿Qué pasará cuando llegue
a la oficina? ¿Todo el mundo sabrá lo de Jack? ¿Estarán todos enterados de la
implicación de Christian? ¿Seguiré teniendo un empleo? Maldita sea, si no tengo
trabajo, ¿qué haré?
¡Cásate con el billonario, Ana! Mi subconsciente aparece con su rostro más
enojoso. Yo no le hago caso… bruja codiciosa.
—Eh, señorita Lengua Viperina. Vuelve a la Tierra.
Christian me devuelve al presente y paro ante el siguiente semáforo.
—Estás muy distraída. Concéntrate, Ana —me increpa—. Los accidentes
ocurren cuando no estás atenta.
Oh, por Dios santo… y de repente, me veo catapultada a la época en la que
Ray me enseñaba a conducir. Yo no necesito otro padre. Un marido quizá, un marido
pervertido. Mmm…
—Solo estaba pensando en el trabajo.
—Todo irá bien, nena. Confía en mí.
Christian sonríe.
—