Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Seite 337

—Espero que contraten a una mujer para ser mi jefa. —¿Por qué? —Bueno, así te opondrás menos a que salga con ella —le digo en broma. Sus labios insinúan una sonrisa, y se dispone a comerse la tortilla. —¿Qué te hace tanta gracia? —pregunto. —Tú. Cómete el muesli. Todo, si no vas a comer nada más. Mandón como siempre. Yo le hago un mohín, pero me pongo a ello. *** —Y la llave va aquí. Christian señala el contacto bajo el cambio de marchas. —Qué sitio más raro —comento. Pero estoy encantada con todos esos pequeños detalles, y prácticamente doy saltitos sobre el confortable asiento de piel como una niña. Por fin Christian va a dejar que conduzca mi coche. Me observa tranquilamente, aunque en sus ojos hay un brillo jocoso. —Estás bastante emocionada con esto, ¿verdad? —murmura divertido. Asiento, sonriendo como una tonta. —Tiene ese olor a coche nuevo. Este es aún mejor que el Especial para Sumisas… esto… el A3 —añado enseguida, ruborizada. Christian tuerce el gesto. —¿Especial para Sumisas, eh? Tiene usted mucha facilidad de palabra, señorita Steele. Se echa hacia atrás con fingida reprobación, pero a mí no me engaña. Sé que está disfrutando. —Bueno, vámonos. Hace un gesto con la mano hacia la entrada del garaje. Doy unas palmaditas, pongo en marcha el coche y el motor arranca con un leve ronroneo. Meto la primera, levanto el pie del freno y el Saab avanza suavemente. Taylor, que está en el Audi detrás de nosotros, también arranca y cuando la puerta del parking se levanta, nos sigue fuera del Escala hasta la calle. —¿Podemos poner la radio? —pregunto cuando paramos en el primer semáforo. —Quiero que te concentres —replica. —Christian, por favor, soy capaz de conducir con música. Le pongo los ojos en blanco. Él me mira con mala cara, pero enseguida acerca la mano a la radio. —Con esto puedes escuchar la música de tu iPod y de tu MP3, además del cedé —murmura. De repente, un melodioso tema de Police inunda a un volumen demasiado alto el interior del coche. Christian baja la música. Mmm… «King of Pain.»