Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 336

Alarga la mano hasta la mesilla. Se coloca sobre mí, apoya el peso en los codos y frota la nariz contra la mía mientras usa las piernas para separar las mías. Se arrodilla y rasga el envoltorio de aluminio. —Estoy deseando que llegue el sábado —dice, y sus ojos brillan de placer lascivo. —¿Por tu cumpleaños? —contesto sin aliento. —No. Para dejar de usar esta jodienda. —Una expresión muy adecuada —digo con una risita. Él me sonríe cómplice y se coloca el condón. —¿Se está riendo de mí, señorita Steele? —No. Intento poner cara seria, sin conseguirlo. —Ahora no es momento para risitas —dice en tono bajo y severo, haciendo un gesto admonitorio con la cabeza, pero su expresión es… oh, Dios… glacial y volcánica a la vez. Siento un nudo en la garganta. —Creía que te gustaba que me riera —susurro con voz ronca, perdiéndome en las profundidades de sus ojos tormentosos. —Ahora no. Hay un momento y lugar para la risa. Y ahora no es ni uno ni otro. Tengo que callarte, y creo que sé cómo hacerlo —dice de forma inquietante, y me cubre con su cuerpo. *** —¿Qué le apetece para desayunar, Ana? —Solo tomaré muesli. Gracias, señora Jones. Me sonrojo mientras ocupo mi sitio al lado de Christian en la barra del desayuno. La última vez que la muy decorosa y formal señora Jones me vio, Christian me llevaba a su dormitorio cargada sobre sus hombros. —Estás muy guapa —dice Christian en voz baja. Llevo otra vez la falda de tubo color gris y la blusa de seda también en gris. —Tú también. Le sonrío con timidez. Él lleva una camisa azul claro y vaqueros, y parece relajado, fresco y perfecto, como siempre. —Deberíamos comprarte algunas faldas más —comenta con naturalidad—. De hecho, me encantaría llevarte de compras. Uf… de compras. Yo odio ir de compras. Aunque con Christian quizá no esté tan mal. Opto por la evasiva como mejor método de defensa. —Me pregunto qué pasará hoy en el trabajo. —Tendrán que sustituir a ese canalla. Christian frunce el ceño con una mueca de disgusto, como si hubiera pisado algo extremadamente desagradable.