Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Seite 400

profundamente en mi boca. —Abre los ojos y mírame —me ordena en voz baja. Sus ojos ardientes se encuentran con los míos y flexiona la cadera, llenándome la boca hasta alcanzar el fondo de la garganta y después apartándose rápido. Vuelve a empujar contra mí y yo levanto las manos para tocarle. Él se para y me agarra para mantenerme donde estoy. —No me toques o te vuelvo a esposar. Solo quiero tu boca —gruñe. Oh, Dios mío… ¿Así lo quieres? Pongo las manos tras la espalda y le miro inocentemente con la boca llena. —Eso está mejor —dice sonriendo burlón y con voz ronca. Se aparta y sujetándome firmemente pero con cuidado, vuelve a empujar para entrar otra vez—. Tiene una boca deliciosa para follarla, señora Grey. Cierra los o