Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 372
eso. —La voz de Christian es apenas audible cuando dice esa última frase. Se me vuelve a encoger el
corazón. Le abrazo y él me aprieta un poco el hombro.
—Sí… ¿Lo haríais?… Genial. —Cuelga—. Vienen para acá. —Suena sorprendido y me doy cuenta de
que probablemente nunca antes ha pedido ayuda.
—Bien. Debería vestirme.
El brazo de Christian se aprieta a mi alrededor.
—No te vayas.
—Vale.
Me acurruco a su lado otra vez, sorprendida por el hecho de que acaba de contarme muchas cosas sobre
él… Y de una forma completamente voluntaria.
Estamos de pie en el umbral del salón. Grace me abraza con cuidado.
—Ana, Ana, querida Ana —susurra—. Has salvado a dos de mis hijos. ¿Cómo voy a poder darte las
gracias?
Me ruborizo, conmovida y avergonzada por igual por sus palabras. Carrick me abraza también y me da un
beso en la frente.
Después me abraza Mia, aplastándome las costillas. Hago un gesto de dolor y doy un respingo, pero ella
no se da cuenta.
—Gracias por salvarme de esos dos desgraciados.
Christian la mira frunciendo el ceño.
—¡Mia! ¡Cuidado! Le duele…
—¡Oh! Lo siento.
—Estoy bien —murmuro, aliviada de que me haya soltado.
Parece estar bien. Va impecablemente vestida con unos vaqueros negros ajustados y una blusa de volantes
rosa pálido. Me alegro de llevar un cómodo vestido atado a la cintura y unos zapatos planos. Al menos estoy
razo