Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 278
adormilada.
—¿Y dónde iba a estar si no? Quiero estar donde tú estés, Ana, sea donde sea. Estar aquí me hace pensar
en lo lejos que hemos llegado. Y en la primera noche que pasé contigo. Menuda noche… Me quedé
mirándote durante horas. Estabas… briosa —dice sin aliento. Sonrío contra su pecho—. Duerme —murmura,
y ahora es una orden. Cierro los ojos y me dejo llevar por el sueño.