Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 227

—Estoy bien. Es que los asientos son muy bajos y yo llevo tacones muy altos. Kate me coge la mano y yo inspiro hondo. Después sigo a Kate y a Mia, que abre la marcha, hasta la pista de baile. La música retumba por todas partes, un ritmo tecno con el sonido repetitivo de un bajo. La pista de baile no está muy llena, así que tenemos un poco de espacio. Hay una mezcla ecléctica de gente, mayores y jóvenes por igual, bailando para consumir la noche. Yo nunca he bailado muy bien. De hecho he empezado a bailar desde que estoy con Christian. Kate me abraza. —¡Estoy tan feliz! —grita por encima de la música y empieza a bailar. Mia está haciendo esas cosas que hace Mia, sonriéndonos a las dos y lanzándose a bailar por todas partes. Vaya, está ocupando mucho espacio en la pista de baile. Miro hacia la mesa;