Literatura BDSM Cincuenta sombras liberadas | Page 193

acabó. —No siento lástima —le aclaro consternada—. Es compasión y dolor. Dolor de que alguien haya podido hacerle eso a un niño. —Inspiro hondo porque noto que me da un vuelco el estómago y que vuelven a llenárseme los ojos de lágrimas—. Y esa parte de tu vida sí que está, Christian, ¿cómo puedes decir eso? Vives con tu pasado todos los días. Tú mismo me lo has dicho, las cincuenta sombras más, ¿recuerdas? —le digo con voz apenas audible. Christian ríe burlón y se pasa la mano libre por el pelo, pero sigue en silencio y tenso debajo de mí. —Sé que por eso necesitas controlarme. Mantenerme segura. —Pero tú eliges desafiarme —dice frustrado y su mano para de acariciarme el pelo. Frunzo el ceño. Demonios… ¿lo estará haciendo deliberadamente? Mi subconsciente se quita las gafas y muerde una patilla. Después g'V