Literatura BDSM Cincuenta sombras de Grey ( E.L. James ) | Página 467
vaqueros me rozan el trasero, pero, la verdad, es un dolor que agradezco, porque
me distrae de lo que le está pasando a mi corazón astillado y roto en mil pedazos.
Me agacho para cerrar la maleta y veo la bolsa con el regalo para Christian: una
maqueta del planeador Blanik L23, para que la construya él. Me voy a echar a
llorar otra vez. Ay, no… eran tiempos más felices, cuando aún cabía la esperanza
de tener algo más. Saco el regalo de la maleta, consciente de que tengo que dárselo.
Arranco una hoja de mi cuaderno, le escribo una nota rápida y se la dejo encima de
la caja:
Esto me recordó un tiempo feliz.
Gracias.
Ana
Me miro en el espejo. Veo un fantasma pálido y angustiado. Me recojo el pelo en
un moño sin hacer caso de lo hinchados que tengo los ojos de tanto llorar. Mi
subconsciente asiente con la cabeza en señal de aprobación. Hasta ella sabe que no
es el momento de ponerse criticona. Me cuesta creer que mi mundo se esté
derrumbando a mi alrededor, convertido en un montón de cenizas estériles, y que
todas mis esperanzas hayan fracasado cruelmente. No, no, no lo pienses. Ahora no,
aún no. Inspiro hondo, cojo la maleta