Literatura BDSM Cincuenta sombras de Grey ( E.L. James ) | Page 458

Continúa desplazándose hacia su izquierda, igual que yo. —Sí, pero con este jueguecito acabas de subir el nivel de excitación. Le arden los ojos y emana de él una impaciencia descontrolada. —Soy bastante rápida, que lo sepas. Trato de fingir indiferencia. —Y yo. Me está persiguiendo en su propia cocina. —¿Vas a venir sin rechistar? —pregunta. —¿Lo hago alguna vez? —¿Qué quieres decir, señorita Steele? —Sonríe—. Si tengo que ir a por ti, va a ser peor. —Eso será si me coges, Christian. Y ahora mismo no tengo intención de dejarme coger. —Anastasia, te puedes caer y hacerte daño. Y eso sería una infracción directa de la norma siete, ahora la seis. —Desde que te conocí, señor Grey, estoy en peligro permanente, con normas o sin ellas. —Así es. Hace una pausa y frunce el ceño. De pronto, se abalanza sobre mí y yo chillo y salgo corriendo hacia la mesa del comedor. Logro escapar e interponer la mesa entre los dos. El corazón me va a mil y la adrenalina me recorre el cuerpo entero. Uau, qué excitante. Vuelvo a ser una niña, aunque eso no esté bien. Lo observo con atención mientras se acerca decidido a mí. Me aparto un poco. —Desde luego, sabes cómo distraer a un hombre, Anastasia. —Lo que sea por complacer, señor Grey. ¿De qué te distraigo? —De la vida. Del universo —señala con un gesto vago. —Parecías muy preocupado mientras tocabas. Se detiene y se cruza de brazos, con expresión divertida. —P