Libro digital 1 TOMO-5 | страница 448

404 JosÉ DE LA RIVA-AGÜERO lenguas fuera de América, según podría advertirse hasta en el éuskaro o vascuense de España. Las lenguas de América son muy parecidas entre sí en gramática, estructura o morfología. No son tampoco muy diferentes en fonética. Eso sí, se apartan mucho en vocabulario. Por ello y por su extraordinaria diseminación en dialectos, como que no bajarán de mil a mil doscien- tos, no puede con facilidad establecerse su vínculo de de- rivación de la cuna asiática, ni siquiera su orden o pre- cedencia dentro de América misma; efectos ambos de lo muy antiguo de las emigraciones, y del aislamiento en que vivieron las diversas tribus, por las distancias en el área inmensa; por la falta de escritura en casi todas las regiones americanas; y, hasta en las poquísimas que, co- mo Méjico, la alcanzaron, por lo tardío y defectuoso de su convencionalismosemifonético, todo lo cual explica la enorme variabilidad lingüística americana. Viniendo ahora directamente a mi tema, al propio te- rreno peruano, diré que la primera lengua indígena en la serie cronológica, la primera de la cual se conservan ves- tigios en el Perú, así en la Costa como en la Sierra, es la puquina, de la cual vienen a ser no más que variedades o dialectos las de los uros en el altiplanicie del Titijaja, y las de los changos, indios pescadores que vivían en el litoral de Cobija y Antofagasta. La identidad de estas len- guas de los puquinas, uros y changos ha sido demostra- da por los trabajos lingüísticos de los americanistas fran- ceses Rivet y el Marqués de Créqui-Montfort. Todos aquellos pueblos citados pertenecían filológica y étnica- mente a la extensa familia arahuaca, difundida por el norte de la América del Sur y que ocupó las Antillas hasta la península de la Florida inclusive, hacia donde la empujaba, cuando la conquista castellana, la invasión de los caribes. Qiere decir esto que la lengua uru-puquina en el Perú corresponde a la primera uniforme cultura,