Libro de ENOC BIBLIA COMPLETA (Enoc) | Page 614

9. 17 –10. 5 I Reyes 526 la mujer de Salomón. Restauró, pues, Salomón a Gezer y a la 18 baja Bet-horón, a Baalat, y a Tadmor en tierra del desierto; 19 asimismo todas las ciudades donde Salomón tenía provisiones, y las ciudades de los carros, y las ciudades de la gente de a caballo, y todo lo que Salomón quiso edificar en Jerusalén, en 20 el Líbano, y en toda la tierra de su señorío. A todos los pue- blos que quedaron de los amorreos, heteos, ferezeos, heveos y 21 jebuseos, que no eran de los hijos de Israel; a sus hijos que quedaron en la tierra después de ellos, que los hijos de Israel no pudieron acabar, hizo Salomón que sirviesen con tributo hasta 22 hoy. Mas a ninguno de los hijos de Israel impuso Salomón servicio, sino que eran hombres de guerra, o sus criados, sus príncipes, sus capitanes, comandantes de sus carros, o su gente 23 de a caballo. Y los que Salomón había hecho jefes y vigilantes sobre las obras eran quinientos cincuenta, los cuales estaban 24 sobre el pueblo que trabajaba en aquella obra. Y subió la hi- ja de Faraón de la ciudad de David a su casa que Salomón le 25 había edificado; entonces edificó él a Milo. Y ofrecía Salomón tres veces cada año holocaustos y sacrificios de paz sobre el altar que él edificó a Jehová, y quemaba incienso sobre el que estaba delante de Jehová, después que la casa fue terminada. 26 Hizo también el rey Salomón naves en Ezión-geber, que está junto a Elot en la ribera del Mar Rojo, en la tierra de Edom. 27 Y envió Hiram en ellas a sus siervos, marineros y diestros en 28 el mar, con los siervos de Salomón, los cuales fueron a Ofir y tomaron de allí oro, cuatrocientos veinte talentos, y lo trajeron al rey Salomón. 10 Oyendo la reina de Sabá la fama que Salomón había alcan- zado por el nombre de Jehová, vino a probarle con preguntas 2 difíciles. Y vino a Jerusalén con un séquito muy grande, con camellos cargados de especias, y oro en gran abundancia, y piedras preciosas; y cuando vino a Salomón, le expuso todo 3 lo que en su corazón tenía. Y Salomón le contestó todas sus 4 preguntas, y nada hubo que el rey no le contestase. Y cuando la reina de Sabá vio toda la sabiduría de Salomón, y la casa 5 que había edificado, asimismo la comida de su mesa, las ha- bitaciones de sus oficiales, el estado y los vestidos de los que le servían, sus maestresalas, y sus holocaustos que ofrecía en 17