Ni una vida eterna, ni rosas que crezcan junto a mi ventana.
Puedo callarme.
Puedo esperar.
Quiero gritar que me podría matar el frío.
Quiero dormir.
Quiero abandonar estos secretos inexpresables.
Secretos que se adivinan tras rápidas miradas.
Miradas de mi rostro.
Mi rostro traidor que no sabe aparentar.
María Guadalupe Gutiérrez Arroyo.
Facultad de Lengua y Literaturas Hispánicas
Octavo Semestre. Terminal de Lingüística.