LETRINA LETRINA #6 Marzo - abril 2013 | Page 32

sobremesa o en cualquier otro momento del día, de los días que empezaban a tener la lentitud y la pesadez de la resignación. Una noche, de pronto, él se dio la vuelta sobre la cama y le ofreció su espalda ancha y desnuda, desolada como un trozo rojo del desierto. Ella lo esperaba con su cuerpo convertido en árbol frondoso, abierto y verde como una promesa refrescada por la lluvia. En medio de los dos comenzó a florecer el vacío, ese