LETRINA LETRINA #4 Noviembre - diciembre 2012 | Page 34
Nasheli Rivera Durán
Cinco palabras, un poco de sal. ¡Trae aquel vaso!,
{QUERIDA DOS PUNTOS Y A PARTE}
coloca una pequeña toalla sobre tu pierna, y por último léenos.
-Conocemos la rutina de tu vida querida Sopa, conocemos muy
bien de que estás hecha, cada ingrediente que te compone fue
aportado por nosotros. Debes aceptar, pese a tu pesimismo,
estas palabras te sorprenden, siempre te causaron ese efecto.
A pesar de nuestros esfuerzos las palabras nunca fueron de tu
interés, al contrario, nunca fuiste una Sopa muy letrada.
Cinco palabras, fueron cinco palabras las que empezaron
todo esto. Bien no puedo decirte si este es el comienzo, el final
o desarrollo de este cuento, quizá sean todos juntos, quizás
haya algo de comienzo en el final y un poco de final en el
comienzo, pero sí puedo decirte cinco palabras. Antes querida
niña, debemos ser sinceros, tu consistencia fue, cómo decirlo,
muy ligera para nuestro gusto, te hubiéramos preferido un poco
más espesa, más refinada, pero como antes dije, conocemos muy
bien cada ingrediente que te forma -sólo un poco de sal- dijo la
abuela, era hipertensa, compréndela y discúlpala si saliste un
poco desabrida, pero hoy que veo las verdades como mentiras
y las mentiras como verdades, observo que ser desabrida no te
afectó en lo más mínimo. Para compensarlo, hubo quienes te
pusieron más de una pisca de picante, y muchos huevos, eso
fue aportación de tus tíos, no de tus padres, ya que tus padres