Leemos el camino segundo A Los chicos leemos El camino versión 2 B con introd | Page 95
cartucho. Le gustaba porque era todo un hombre: fuerte, serio y cabal 355 .
Fuerte, sin ser un animal como Paco, el herrero; serio, sin llegar al
escepticismo 356 , como Pancho, el Sindiós, y cabal, sin ser un santo, como don
José, el cura, lo era. En fin, lo que se dice un hombre equilibrado, un hombre que
no pecaba por exceso ni por defecto, un hombre en el fiel.
Quino, en realidad, no creía en la tuberculosis. El mundo, para él, se componía de
delgados y gordos. Mariuca era delgada, como delgados eran doña Lola y doña
Irene, las Guindillas y Andrés, el zapatero. Y él era gordo como lo era Cuco, el
factor. Pero eso no quería decir que los otros estuvieran enfermos y ellos sanos.
De la Mariuca decían que estaba tísica desde que nació, pero ahí la tenían con
sus veintitrés años, lozana 357 y fresca como una flor.
Quino se acercó a ella sugestionado más que enamorado. Su natural tendencia le
inclinaba a las hembras rollizas, de formas calientes, caídas por su propio peso,
y exuberantes. Concretamente, hacia mujeres como la Josefa, duras, densas y
apelmazadas 358 . Pero Quino, el Manco, reflexionaba así: "En las ciudades, los
señoritos se casan con las hembras flacas. Algo especial tendrán las flacas
cuando los señoritos que tienen estudios y talento, las buscan así". Y se arrimó a
la Mariuca porque era flaca. A los pocos días, sí se enamoró. Se enamoró
ciegamente de ella porque tenía la mirada triste y sumisa como un corderillo y la
piel azulada y translúcida como la porcelana. Se entendieron. A la Mariuca le
gustaba Quino, el Manco, porque era su antítesis: macizo, vigoroso, corpulento y
con unos ojos agudos y punzantes como bisturíes.
355 Excelente en su clase
356 Desconfianza o duda de la verdad o eficacia de algo .
357 Dicho de una persona : De aspecto saludable .
358 Amazacotado , abarrotado , espeso .
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