Dentro de la interpretación que se daría se podría suponer que se encuentra en un lugar totalmente solitario, contemplando ese paisaje y tratando de saber qué dirección tomara, cuando se piensa que el misterio es inherente a la esencia de la verdad, en efecto si no se puede explicar el misterio, al menos se puede presentir, permitiendo en sus imágenes la verdad de lo misterioso provocando entre nosotros el interrogante esencial de encontrar la verdad en lo oculto de la obra “ El maestro de la escuela”; esto es lo que significa la observación de que un objeto oculta siempre otro; por lo que permite de que el observador describa lo que realmente quiere expresar el autor en su pintura; más que intentar incansablemente descubrir los secretos lo que convendría hacer en la pintura sería ante todo sustituir en el espectador la intuición de lo oculto.
Esto es lo que significa la observación que el espectador debe tener ante una pintura, revelándonos el suspenso de dicha obra, se necesita aclarar el entendimiento de lo oculto, de lo desconocido, para lograr interpretar lo que el autor nos transmite, sugiere a la conciencia asociaciones suficientes para despertar en el observador ideas inesperadas, de cierta manera, las claves del misterio están en la imaginación y en aquello que lo alimenta abarcando tanto en la memoria como en los recuerdos.
Magritte ha expuesto los mecanismos de este fenómeno, explicando las relaciones entre sueños y realidad. El artista pude sacar provecho de la ambigüedad provocada por esa mezcla de sueño tomado de la realidad y tomado del sueño permitiéndole a Magritte buscar respuestas técnicas al problema de lo oculto y lo visible, problema que él quería resolver plásticamente.