Son temas sobre los que Magritte reflexiona en seguida y que reflejará para siempre, transformándolos en un “tormento” visual en torno al cual girarán tanto sus sentidos del misterio. Todo esto tiene un significado que de ningún modo puede pararse por alto en lo que respecta a la evolución posterior de su lenguaje. No solo ve las estructuras estáticas de la imagen, sino el descubrimiento de Psique. (Psique significa alma humana que se relaciona con una energía o fuerza vital de una persona con la vida y se va desprendiendo tras su muerte).
En el “Desnudo” ilustra a una mujer desnuda, con colores opacos y una mirada obscura y profunda. Su madre lleva por nombre Adeline Magritte, tenía 41 años cuando se suicidó y Rene tenía 14 años de edad. Su madre apareció ahogada en el Sambre, cerca de Chalete, en 1912. Rene y sus hermanos encontraron el cadáver prácticamente desnudo, cubierto con un camisón mojado y roto pegado al cuerpo, no existe confirmación sobre este suceso. A Magritte le resultó un “sentimiento de misterio”. Siguió viviendo con su padre viudo, siendo confiado junto con sus hermanos a la tutela de nodrizas e institutrices, lo cual atestigua el relativo bienestar de la familia. Esto podría haber atizado la malignidad, según parece, de sus “tiranías infatiles”, y excitado “su sentido especial para lo extraño” (Scutenaire, 1977)
A partir de la pintura que hizo de su madre, se interesó por el método del cubismo, y empezó a perfeccionar esta técnica, que creó otras pinturas muy famosas que llegaron a ser muy conocidas como “Georgette al piano, 1923”, “Autorretrato, 1923”, “La ventana, 1925”. En estas obras, hay una serie de cuadros dispersos que invitan a pensar el recuerdo de un cuerpo materno, descubierto como se ha dicho – desnudo, revestido solamente de una tela pegada a sus formas -, no desapareció jamás de su memoria visual la imagen de su madre.