Las obras de Rene Maggritte siempre han dado de que hablar, no tanto por los colores, formas o técnicas que usa si no por los mensajes que trata de dar otra vez de ellas, distintos autores tienen distintos puntos de vistas diferentes tratando se descifrarlos. En el libro de esto no es una pipa habla de varias de sus obras pero en especial en una con dos versiones“< Ceci’ n’est pas une pipe”> donde explican cada una de ellas sus similitudes y diferencias. En la primera versión es inquietante la cual provoca una serie de interrogantes: la relación-contraste de imágenes y palabras en Magritte, el significado de negación. Pero la otra versión es aún más desconcentraste, por las pipas son dos, una suspendida en el vacío y la otra inscrita en una tela.
En cambio en “La reproducción prohibida de Ralf Konersmann” la interpretación es distinta. Es por una parte, un retrato tan conciso como preciso del mundo que nos rodea, nos muestra la visibilidad del pensamiento que se refiere a la visión. Aquí es donde se basan en la visión de Rene Magritte el cual se basa en una sola intervención para quitarle todo lo habitual a ese momento, la atención comenzó a volverse hacia lo discreto y lo casual, fenómeno que hasta entonces habían sido apartados de la cuestión de lo genera y lo tendencial. Se desarrollan, describen y argumentan una colección de obras como: “El espejo falso”, “La reproducción prohibida, “las relaciones peligrosas” entre otras. Donde se desarrolla la similitud, una idea adecuada para llegar a ser perceptible a través de la pintura, se opone necesariamente tanto a la razón como a lo absurdo.
Uno de los puntos que más motivo a Maggritte fue esos intereses y esta capacidad de mostrar lo extraordinario lo más pequeño y en lo más insignificantes por eso una de sus herramientas principales fue el surrealismo, el cual comenzó en 1924 y continuo la década de 1930, su origen fue porque el crítico Apollinaire quien en 1917 dio el nombre “Surrealista” en una obra de teatro que se mostraba en tendencias
Las raíces de este movimiento se remonta a principios del siglo veinte y su concepto fundamental es el automatismo, que se basa en una especie de dictado mágico, con influencia al inconsciente, la pintura surrealista recurre a la vida onírica representada por Rene Maggritte que se especiaron en pintar composiciones figurativas, apegándose a las normas tradiciones de representación perspectiva, con objeto de lograr figuras sumamente impactantes.