"LE SURREALIST" 5 | Page 24

Magritte pintó esta obra para poder transmitir mediante ella lo que es un impacto poético, que consiste en entender las diferencias entre algo que produce placer reflexivo y la actividad intelectual. Magritte consideraba muy importante el, en cierto modo, educar a sus espectadores, pues en la mayoría de sus obras trataba, y aún lo sigue haciendo a pesar de su ausencia, de hacernos ver la diferencia entre cientos de cosas, como la realidad, o la forma en que vemos las cosas sin antes detenernos un poco a analizar lo que está pasando. Todas las obras de Magritte tienen un propósito, solo es cuestión de saber diferenciarlos y apreciarlos de manera correcta. Lo que Magritte trata de decir en esta obra es el cómo no debemos de basarnos en estereotipos, pues la mayoría de los casos imaginamos como es cierta persona, sin saber el cómo es en realidad, por eso Magritte utilizó objetos para tapar sus caras y así hacer que los espectadores empezáramos a crear imágenes y estereotipos de cómo va a ser lo que se encuentra por detrás. Magritte siempre trató de hacernos razonar y diferenciar sobre lo visible y lo invisible, para que de esta forma él lograra hacer visible el pensamiento, que desde hace años se puede observar que a la mayoría de las personas nos hace falta (Paquet, 1992; 42).

Magritte pintó esta obra pensando en el público al que esta obra podría ser dirigida, pues como siempre, tenía un mensaje que dar, pero en ninguna de sus obras es sencillo el descifrar dicho mensaje. El rostro no se repliega sobre sí ya que esta tapado. El cielo está abierto hacia el espacio, sin nada que se interponga. Lo velado deja de ser algo visible, circunstancialmente, otro algo lo oculta. Lo invisible es así la suspensión de lo visible. Por lo que de cierta forma lo visible puede ser ocultado, pero lo invisible no oculta nada; puede ser conocido o ignorado, nada más que eso. Pero lo oculto no es invisible. Es visibilidad suspendida. Lo invisible, a su vez, al ser lo visible suspendido no oculta nada, no encumbre un espacio sustraído a todo acto de visión. Este proceso no lo entiende el ojo. Sólo lo comprende el pensamiento. Esta obra de cierta forma yuxtapone de varias cosas (Castañeda, 2009; 53).

Como en la mayoría de los casos, no todas las personas lograron captar el comunicado que René Magritte tenía que dar. Sin embargo, esta pintura causo un poco de confusión dado el hecho de que tapa los rostros de las personas pintadas. Magritte una vez dijo en una plática sobre esta obra, "cada cosa que vemos cubre otra, y nos gustaría mucho ver lo que nos oculta lo visible". Aún en la actualidad existen personas que no han logrado captar el mensaje, por más sencillo que a veces puede llegar a ser, pero las personas que, si lo han logrado, empiezan a ver las cosas desde una perspectiva diferente. En Magritte el objeto como superficie que oculta da lugar a la transparencia que devuelve a la visibilidad lo antes ocultado. La transparencia del objeto, la transparencia objetual, es ilusión. No se puede verse a través de una cosa. Pero esta ilusión nos devuelve una realidad antes visible tras su ocultamiento (Paquet, 1992; 22).