"LE SURREALIST" 5 | Page 23

La grande guerre

La grande guerre, traducida al español como La gran guerra, al igual que todas las obras anteriores, fue pintada por René Magritte. Se pintó en 1964, y actualmente sigue teneindo un valor impresionante, tanto en el arte como en otros ámbitos. Para esta pintura René utilizó de técnica óleo sobre lienzo y mide aproximadamente 81 centímetros por 60 centímetros. Y esta obra no está disponible para la vista del público en general, pues se encuentra clasificada como una colección particular. Esta obra trata de una mujer con un sombrero de plumas cuyo rostro se encuentra cubierto por un ramo de flores, lo que te hace pensar e imaginar que se puede encontrar por detrás del ramo de flores, lo cual si comienzas a analizarlo, es surrealista dado que tiene cosas que te ponen a imaginar. Esta obra va acompañada de otra, que tiene el mismo título, la única diferencia es que una obra trata sobre una mujer y la otra sobre un hombre, pero en ambas salen los rostros tapados por objetos que son bastante comunes (Paquet, 1992; 94).

La pintura, la gran guerra, se basa prácticamente en una mujer. La mujer

va vestida de blanco, de accesorios lleva unos guantes al igual blancos y un

bolso colgando por su hombro, también se puede observar un paraguas que la

misma mujer va sosteniendo y, por último, la mujer lleva consigo misma un

sombrero decorado con plumas, todos los accesorios mencionados son

blancos a excepción del bolso, que es de color gris. De fondo se puede

observar a la mujer parada en lo que parece ser un muelle, de la misma

manera se puede analizar el mar y el cielo, ambos muy luminosos, lo que da a entender que la pintura está basada en lo que es el día. En esta misma pintura se observa un ramo de flores que tienen apariencia de ser violetas, dicho ramo aparece tapando el rostro de la mujer, y el del hombre en el caso de su pintura solo que, con una manzana verde, y aquí es cuando Magritte cumple su objetivo y todos los espectadores empezamos a imaginar lo que se puede encontrar al otro lado, si es una mujer sumamente bella, o si es alguien normal. En toda la pintura se pueden distinguir tanto colores cálidos como colores fríos

(Paquet, 1992; 40).