Lascivia No 63 Enero 2020 Lascivia 63 Enero 2020 | Page 263

Ella le miró, con los ojos brillantes de ira. Nunca, jamás, habría imagi- nado que podría ver una mirada así en sus ojos. Tragó saliva e intentó controlarse, mantener la cabeza fría, algo que le costaba sobremanera conseguir. Diego no pudo evitar bajar la mirada, y mientras lo hacía repasó la fi- gura de su madre. Seguía siendo la mujer más sexy que jamás había vis- to, con el moreno cabello enmarcando su disimulado escote, bajo el que escondía un pecho grande y firme, la cintura de avispa, con unas cade- ras torneadas y un culo trabajado. Le costaba horrores mirarla sin po- nerse duro. -¿Qué pasa, mamá? – preguntó el chico, sin levantar la vista de los muslos de su madre, con voz aniñada y suave. —¿Qué has hecho? —le devolvió la pregunta, con hielo en la voz —¿Qué coño le has hecho a tu hermana? —repitió, arrastrando las palabras, con ira contenida. —N… N… No sé de qué me hablas —contestó él, sorprendido por el tono que estaba usando Lola. —¿Que no lo sabes? —tomó aire —¡¿Qué no lo sabes?! —gritó —¡Has violado a tu hermana! —levantó la mano, lista para darle un bofetón. Diego levantó rápidamente la cabeza y la miró a los ojos. —No, mamá, te prometo que no… —empezó a decir. —¡¿Que me prometes qué?! —gritó de nuevo ella —¡Mentiroso! —le dio una bofetada en la mejilla, Diego se llevó instintivamente la mano sobre la zona y la masajeo, mientras Lola se levantaba, sin soportar ni un se- gundo más estar sentada en la misma superficie que él —¡Eres un men- tiroso de mierda! —levantó de nuevo la mano —¡Es tu hermana! —en vez de golpearle le cogió del cuello de la camiseta —¡Tu melliza, maldito enfermo! —le zarandeó.