Lascivia No 63 Enero 2020 Lascivia 63 Enero 2020 | Page 264

Diego estaba ligeramente asustado, con la mente a mil por hora in- tentando comprender la situación. Sí, era verdad que se había tirado a la zorra de su hermana, pero no había sido una violación, ella no había opuesto ningún tipo de resistencia. En cuanto a Lola…por mucho que fuera su madre, no tenía ningún derecho a maltratarle de ese modo. —¿Qué haces, mamá? —contestó él, con voz asustada, mirándola con ojos vidriosos —Yo no… nunca podría hacerle algo así a Marinita. —Hijo de puta —le zarandeó ella, dispuesta a darle otra bofetada—. Cínico. Diego vio su oportunidad. —Por fin has dicho una verdad, madre —espetó con una súbita frial- dad, cogiéndole la mano al vuelo cuando iba a golpearlo—. Eres una puta y Marina tu aprendiz. La agarró fuerte del brazo y le dio la vuelta, pasándoselo por detrás de la espalda y aguantándolo con fuera, inmovilizándola. Se pegó a la es- palda de su madre y le dejó notar la erección que latía bajo su pantalón de deporte. La rozó por sus nalgas duras y la llevó contra la pared mien- tras le mordía el cuello. —Diego… —gimoteó la madre —para, suéltame, me haces daño. —Claro que sí, mami —con la mano libre la rodeó por la cintura y fue subiendo hasta los senos, por debajo de la camiseta —después de rom- perte ese culo que tienes, yo te suelto. Lola se quedó helada. —Mmm, cómo he deseado esto, mamá —suspiró Diego, lamiéndole el lóbulo de la oreja y mordiéndolo después —cómo he deseado follarte como la guarra que eres. —No, por favor cariño, deja a mamá —suplicó ella.