Si puedes soñarlo, puedes lograrlo.
En
nuestra era el dinero ha cobrado una importancia nunca antes imaginada; hemos llegado a un punto de dependencia absoluta de él, de modo que sin él no es posible vivir en sociedad. Lamentablemente esta tendencia sólo parece consolidarse con el correr de los años y trae encadenada una pérdida absoluta de los valores morales y sobre todo el sentido de pertenencia con nuestros pares. Tal es así, que hemos dejado de confiar en la hospitalidad y de brindarla, porque sin dinero no puede obtenerse nada.
Muchas personas aseguran que el dinero es una especie de dios y no están tan erradas.
El ser humano ha aprendido a depender tanto de él que incluso es capaz de dejar de lado sus principios con tal de obtener más dinero, puede robar, matar, abandonar, etc. Además, se ha construido un sistema en el que la palabra necesidad ha sido muy manoseada y en esa clasificación han entrado bienes que claramente no son de primera necesidad.
De todas formas, algunas personas que son verdaderamente conscientes del daño que esta dependencia absoluta del dinero provoca intentan salirse del sistema, promoviendo actividades comunitarias que puedan colaborar con mejorar la calidad de vida de todos los habitantes y sobre todo motivar a la gente a relacionarse y preocuparse por las necesidades de los otros. Además, el trueque se está poniendo nuevamente de moda y permite que las personas intercambien ciertos objetos que ya no le hacen falta por otros que sí necesita. De este modo, no hay objetos arrumbados en un desván y las personas pueden obtener aquello que les hace falta aun si no tienen dinero para adquirirlas.
Es importante señalar por último que la dependencia del dinero no sólo provoca los problemas ya explicados sino que además tiene una consecuencia mayor, la infelicidad( que se ha vuelto moneda corriente en nuestras sociedades). La gente que no puede alcanzar sus expectativas salariales o que no tiene acceso a aquellas cosas que desea, se siente frustrada, desanimada y triste y esto hace que pierda el incentivo para trabajar y vivir.
Piensa, cree, sueña y atrévete.
21