Empleo de la Biblia en la « Mística Ciudad de Dios » de Sor María de Ágreda
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derramando todas las gracias y dones en aquella alma santísima de María en el instante de su concepción en tan eminente grado, cual ninguno de los santos ni todos juntos pudieron alcanzar, ni con la lengua humana se puede manifestar »( MCD 225).
Es en una formación espiritual que nace de la oración, de la unión con Dios, de la ciencia infusa que Dios da a quien quiere, cuando quiere, y como quiere. Este capítulo en Sor María de Ágreda se manifiesta fecundo: cuando tenía 14 años( 1616) se registra en su vida personal una entrega incondicional a la oración mental, que se viene favorecida con dones extraordinarios de contemplación infusa. A partir de su profesión religiosa( 2-II-1620) se registran en su vida muchos fenómenos extraordinarios, como los raptos, y es entonces cuando conoce al P. Villalacre que juzga estos fenómenos de los raptos. Dentro de ese ambiente de fenómenos extraordinarios se registra el fenómeno de la bilocación y como consecuencia su evangelización de Nuevo Méjico( 1622), lo que lleva a la intervención del P. Provincial Villalacre en el asunto de las exterioridades.
En este capítulo hay muchos datos, p. e., los tres noviciados místicos que vivió Sor María de Ágreda: el de la Virgen( 21-Xl-1652), el de Cristo( 1653), el de la Trinidad( 1653), además de la primera muerte mística( 2-II-1652); todas estas experiencias las tuvo antes de la segunda redacción de la MCD.
Sor María de Jesús de Ágreda reconoce que tenía su propio exégeta a quien consultaba en sus dudas y problemas, que era padre y maestro suyo: « Esta duda propuse con humildad al Señor y su Majestad se dignó de responderme a ella, dándome una inteligencia y luz muy grande, en que conocí y entendí muchos misterios que no podré explicar, porque comprenden y suenan mucho las palabras que me respondió el Señor, que son éstas: ' Esposa y paloma mía, oye, que, como padre y maestro tuyo, quiero responder a tu duda