LA MARIOLOGÍA DE LA MADRE ÁGREDA ANTONIO MARIA ARTOLA, CP | Page 198

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La Mariología de la Madre Ágreda
En una carta de Sor María Jesús de Ágreda leemos: « Dilatóme grandemente la capacidad del entender y las potencias y sentidos para que, con la grande admiración del mucho conocimiento, no perdiese los sentidos, y más conocía en este estado en un instante que en todos los sucesos de los tres
208 años.
Las fuentes de información bíblica quizá se pudieran buscar en otra fuente que San Juan de la Cruz, en 1578, describía: «¡ Qué bien sé yo la fonte que mana y corre, aunque es de noche! Aquella eterna fonte está escondida, ¡ qué bien sé yo dó tiene su manida, aunque es de noche! Su origen no lo sé, pues no le tiene, mas sé que todo origen de ella viene, aunque es de noche... El corriente que nace de esta fuente bien sé que es tan capaz y omnipotente, aunque es de noche. El corriente que de estas dos procede sé que ninguna de ellas le precede, aunque es de noche... Aquí se está llamando a las criaturas, y
209 de esta agua se hartan, aunque a oscuras, porque es de noche. En ese mismo tono la MCD describe la fuente que recibió María como raíz de todas sus gracias: « El impetuoso corriente de su divinidad encaminó Dios a letificar esta mística ciudad( Sal 45, 5) del alma santísima de María, tomando su corrida desde la fuente de su infinita sabiduría y bondad, con que y donde había determinado el Altísimo depositar en esta divina Señora los mayores tesoros de gracias y virtudes que jamás se vieron y eternamente no se darán a otra alguna criatura. Y cuando llegó la hora de dárselos en posesión, que fue al mismo instante que tuvo el ser natural, cumplió el Omnipotente a su satisfacción y gusto el deseo que desde su eternidad tenía como suspendido hasta que llegase el tiempo oportuno de desempeñarse de su mismo afecto. Hízolo este fidelísimo Señor,
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Carta de Sor María de Jesús de Ágreda en: C. Seco Serrano, Estudio Preliminar a la edición de las Cartas de Sor María de Ágreda y de Felipe IV: Epistolario español, IV BAE, 2 ª ed., Madrid 1958, t. V, apéndice VII, p. 254.
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San Juan de la Cruz, Obras Completas, Madrid 1957, p. 10s