LA MARIOLOGÍA DE LA MADRE ÁGREDA ANTONIO MARIA ARTOLA, CP | Página 193

Empleo de la Biblia en la « Mística Ciudad de Dios » de Sor María de Ágreda
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Inquisición desde 1631, y habiendo recibido nueva visita de la Inquisición en que examinó sus escritos el año 1635, cuando todavía no había escrito la primera redacción de la MCD, ¿ es posible que Sor María de Ágreda escribiese tales cosas sabiendo que podían suscitar inmediatamente una polvareda?
Su libertad estuvo vigilada( bilocaciones), y sus escritos controlados por agentes de la Inquisición; no se deben de olvidar las diferentes ocasiones en que miembros de la Inquisición se llegaron a las puertas del monasterio de Ágreda: 1) En 1631 interviene por primera vez la Inquisición sobre las bilocaciones a Méjico( Ágreda-Méjico), en esta ocasión se redactó un Memorial; 2) en 1635 servidores de la Inquisición tomaron nuevas declaraciones, esta vez sobre los escritos de Sor María de Ágreda y sobre otros temas; en esta ocasión se archivó todo; 3) en 1649 se da una nueva intervención de la Inquisición a causa del proceso del Duque de Híjar; 4) en 1650 llegaron a Ágreda el calificador y el notario de la Inquisición para tomar nota de las bilocaciones de la conversión de los indios. Es decir que dos visitas de la Inquisición se tuvieron antes de la redacción primera de la MCD, y dos después de esa primera redacción. No obstante Sor Ágreda después de esas cuatro visitas, aún hizo una segunda redacción de la MCD en 1655. Ante tal proceder solamente cabe pensar o que la monja agredana era sobremanera terca, o que la seguridad que le daba el Espíritu que la inspiraba superaba a cualquier posible temor de la Inquisición.
De la MCD se conocen, por lo menos, dos redacciones diferentes( hay quien dice que fueron tres las redacciones diferentes):
Primera redacción: se comenzó en 1637 y se finalizó en 1643, mientras fue director espiritual el P. Fr. Francisco de Andrés de la Torre; con motivo de una larga ausencia de su confesor, Sor María de Ágreda quemó este original en 1645; de ésta tuvo una copia el rey Felipe IV, y esta copia fue quemada en 1682