La Hermenéutica“ In Spiritu”, en la MCD
123
La intuición básica de las ayudas superiores recibidas para componer la MCD la tenemos en el pasaje referente a la escala de Jacob( MCD. I, Intr. 7-8). Según esta declaración las comprensiones bíblicas de la MCD siguen un orden ascendente-descendente, desde las grandes iluminaciones totalizantes, hasta las aplicaciones a la vida espiritual más concretas. La luz divina-a modo de escalones superpuestos- va acomodándose a los diversos niveles de la actividad teológica. En el citado pasaje señala la autora el modo cómo alcanzó los niveles de conocimiento superior. Fue a modo de una escalada hacia la cima divina que le procuró las luces necesarias para su obra redaccional. Este es el sentido de la visión de la escala de Jacob. Todo el proceso de su equipamiento para la redacción del libro queda simbólicamente descrito en este pasaje. El trabajo de la composición teológica consistió, pues, en una ascensión de conocimiento superior que luego se completó en el descenso de la actividad literaria. Esto confirma la idea de que en toda la estructura de la obra el elemento formal es la iluminación divina.
La ayuda específica que la autora recibió para componer su obra consistió en las iluminaciones superiores del orden de las visiones que dispusieron su mente para cumplir adecuadamente su misión de escritora mística( MCD, I, nn. 2, 5, 7, 8, l5, 16, 18). Durante todo el tiempo de su actividad redactora, estas percepciones supranormales eran casi habituales( MCD, I, n. 21), de modo que ninguna cosa escribió sino bajo el influjo de esa luz divina( MCD, I, n. 264).
Las visiones generalmente eran intelectuales, a veces también imaginarias, en raras ocasiones, eran también corporales o sensibles( MCD, I, n. 21). El tipo de conocimiento que le procuraban era muy elevado. El más divino de todos se producía cuando a la Virgen María, y las demás realidades creadas, las veía en Dios mismo( MCD, I, n. 22). Cuando veía esas mismas realidades, en