LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Seite 40

barrio y escuchaba los intercambios estentóreos de los vecinos. Una tarde, al final de su visita, su abuela le confió, Tu mamá pudo haber sido doctora como tu abuelo. ¿Qué pasó? La Inca sacudió la cabeza. Estaba mirando su foto favorita de la mamá de Oscar en su primer día de escuela privada, uno de esos típicos retratos serios de la RD. Lo que siempre pasa. Un maldito hombre. Óscar escribió dos libros ese verano sobre un muchacho que lucha contra mutantes durante el fin del mundo (ninguno de los dos libros sobreviven). Tomó una pila de notas también, nombres de cosas que pensaba adaptar más adelante con propósitos ciencia ficticios y fantásticos. (Se enteró de la mal- dición de la familia por enésima vez, pero no le dio suficiente importancia como para incorporarla a su ficción: coño, ¿qué familia latina no se cree maldita?) Cuando llegó la hora de que él y su hermana volvieran a Paterson, estaba casi triste. Casi. Su abuela le puso la mano en la cabeza para bendecirlo. Cuídate mucho, mijo. Puedes estar seguro que en este mundo hay alguien que te quiere siempre. En el aeropuerto JFK, su tío por poco no lo reconoce. Ca- rajo, dijo el tío, mirando con recelo su tez, ahora pareces hai- tiano. Después que regresó salió con Miggs y Al, fue al cine con ellos, comentaron sobre los Hermanos Hernández, Frank Miller y Alan Moore pero nunca recuperaron la amistad que habían tenido antes de Santo Domingo. Óscar oía sus mensajes en la contestadora y reprimía el impulso de salir corriendo a verlos. No los veía más que una, dos veces a la semana. Se concentró en su escritura. Esas fueron semanas de tremenda fokin soledad en las que lo único que tenía eran sus juegos, sus libros y sus palabras. Ahora me tocó un ermitaño de hijo, su mamá se quejaba amargamente. Por la noche, sin poder dormir, veía cantidad de TV malísima y se obsesionó con dos películas en particular: Zardoz (la había visto con su tío antes de que lo encarcelaran por segunda vez) y Virus (la película japonesa del fin del mundo con la jevita rica de Romeo y Julieta). No podía