LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Page 273
hacia la noche, esperando que quizá hubiera algunos marines
americanos de paseo, pero la única alma era un hombre solita-
rio que se mecía en un sillón delante de una casa en ruinas y,
por un instante, Óscar pudo haber jurado que el tipo no tenía
rostro, pero entonces los asesinos se volvieron a