LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Page 267
sospechaba que hubiera dicho lo mismo sobre lo de tener más
amigos. Pero él sabía que no era su único visitante. Un día en-
contró tres paquetitos de condones abiertos en el piso junto a la
cama y preguntó: ¿Estás teniendo problemas con los íncubos?
Ella sonrió sin vergüenza. Ese es un tipo que no sabe lo que
significa parar.
Pobre Óscar. De noche soñaba que su cohete espacial, el
Hijo del Sacrificio, subía y subía, pero iba directo pa la Barrera
Ana Obregón a la velocidad de