LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Page 261
era el último esfuerzo del Poder Supremo de ponerlo de nuevo
en la trayectoria apropiada de la masculinidad dominicana. Si
cagaba esto, bien, significaría volver a jugar a Villains and
Vigilantes. Mi último chance, dijo. Su oportunidad de ganar.
Decidió jugarse la última baraja. La espera. Así que estuvo el
día entero brujuleando por la casa, tratando de escribir pero sin
poder hacerlo, viendo una comedia en la TV en que
dominicanos negros caníbales con faldas de hierba metían a
dominicanos blancos con trajes de safari en unas ollas grandes
y todos se preguntaban en alta voz dónde estaba el bizcocho.
De espanto. Al mediodía ya había vuelto loca a Dolores, la
«muchacha» de treinta y ocho años marcada de cicatrices que
le cocinaba y limpiaba