LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Page 26

subía del pecho y lo dejó cagao de miedo: antes de que se diera cuenta, estaba llorando. Cuando su hermana Lola se le acercó y le preguntó qué le pasaba, solo pudo sacudir la cabeza. Mira al mariconcito, alguien se burló. Otro le pateó la querida lonchera y la arañó justo en la cara del General Urko. Cuando por fin se montó en la guagua, llorando todavía, el conductor, un famoso adicto al PCP reformado, le dijo: Por Dios, no seas un bebé de mierda. ¿Cómo afectó la separación a Olga? Lo que él realmente preguntaba era: ¿Cómo afectó la separación a Óscar? A Óscar le parecía que a partir del momento que Maritza lo echó -¡Shazam!— su vida empezó a irse al carajo. Durante los años siguientes, engordó más y más. La adolescencia temprana lo golpeó de forma especialmente fuerte, distorsionándole la cara de tal manera que no quedaba nada que se pudiera llamar lindo; le salieron granitos, se hizo tímido, y su interés —¡en la literatura de género!- que antes no le había importado un carajo a nadie, de repente se hizo sinónimo de perdedor con una P mayúscula. Por más que quisiera, no le era posible cultivar una amistad para nada, ya que era tan bitongo, tan cohibido y (si se va a creer a los chamacos del barrio) tan rarito (tenía el há bito de usar palabras grandes que había memori-zado el día antes). Ya no se acercaba a las jevitas porque en el mejor de los casos ni lo miraban, y en el peor le chillaban y le llamaban ¡gordo asqueroso! Se le olvidó cómo bailar «el perrito», perdió el orgullo que había sentido cuando las mujeres de su familia lo habían llamado hombre. No besó a otra muchacha durante mucho mucho tiempo. Como si casi todo lo que tenía para atraer a las hembras se hubiera consumido en aquella semana de mierda. No es que a «las novias» les fuera mucho mejor. Parecía que el mismo mal karma antipasional de Óscar también les hubiera tocado. Para cuando llegó al séptimo grado, Olga se había convertido en algo enorme y espantoso, como si hubiera un gen de troll rodando dentro de ella, y comenzó a beberse el bacardi 151 directo de la botella hasta que por fin la echaron de