LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Seite 256

de Balaguer viniera de visita e iniciara un acalorado pleito con Carlos Moya por la política (después del cual ambos se emborracharon), después que se quemara en el sol en Boca Chica, después que nadara en el Caribe, después que el tío Rudolfo acabara con él con mamajuana de marisco, después que viera por primera vez cómo botaban de la guagua a unos haitianos porque los bróders decían que apestaban, después que casi enloqueciera con todas las bellezas que veía, después que ayudara a su mamá a instalar dos aires acondicionados nuevos y se machacara el dedo de tal forma que tenía sangre oscura debajo de la uña, después que todos los regalos que habían traído habían sido distribuidos como correspondía, después que Lola le presentara el novio que había tenido de adolescente, ahora capitaleño también, después que hubiera visto las fotos de Lola en su uniforme del colegio privado, una muchacha alta con ojos angustiados, después que le llevara flores a la tumba del criado número uno de su abuela que lo había cuidado de niño, después que sufriera una diarrea tan horrible que la boca se le aguaba antes de cada detonación, después que hubiera visitado con su hermana todos los museos de mala muerte de la capital, después que se le pasara la consternación porque todos lo llamaran gordo (y, peor, gringo), después que le cobraran de más por casi todo lo que había comprado, después que La Inca rezara por él casi todas las mañanas, después que le diera catarro porque su abuela hubiera puesto el aire acondicionado demasiado frío, decidió de repente y sin advertencia previa quedarse en la Isla el resto del verano con su mamá y su tío. No regresar a casa con Lola. Fue una decisión que le vino una noche en el malecón, mientras miraba el mar. ¿Qué me espera en Paterson?, quería saber. No estaba dando clases ese verano y había traído todas sus libretas. Me parece buena idea, dijo su hermana. Necesitas estar un tiempito en la patria. Puede que hasta te encuentres una campesina agradable. Le pareció que era algo que debía hacer. Ayudaría a sacarle de la cabeza y el corazón el pesimismo que los había llenado estos meses. A su mamá le entusiasmaba menos la idea, pero La Inca la hizo