LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Page 23
atención? ¡Para nada!). En la RD, durante las visitas de verano
a su familia en Baní, se portaba de lo peor; se paraba frente a la
casa de Nena Inca y les gritaba a las mujeres que pasaban (¡Tú
estas buena! ¡Tú estas buena!) hasta que un Adventista del
Séptimo Día le dio las quejas a su abuela y ella terminó con el
desfile de éxitos de un golpe. ¡Muchacho del diablo! Esto no es
un cabaret!
Fue una verdadera época de oro para Oscar, que alcanzó su
apoteosis en el otoño de su séptimo año, cuando tuvo dos no-
viecitas a la vez, su primer y único ménage á trois. Con Ma-
ritza Chacón y Olga Polanco.
Maritza era amiga de Lola. De pelo largo y pulcro y tan linda
que podía haber interpretado a una joven Dejah Thoris. Por su
parte, Olga no era exactamente amiga de la familia. Vivía en la
casa al final de la cuadra, de la que la mamá de Oscar se
quejaba constantemente porque siempre estaba repleta de
puertorriqueños tomando cerveza en el portal (¿Qué pasa? ¿No
pudieron
haber
hecho
eso
en
Cuamo?,
preguntaba
malhumorada). Olga tenía como noventa primos, todos lla-
mados Héctor o Luis o Wanda. Y como su madre era una mal-
dita borracha (para citar textualmente a la mamá de Óscar),
algunos días Olga olía a culo, por lo que los chiquillos del
barrio le decían Mrs. Peabody.
A Óscar no le importaba que fuera o no fuera Mrs. Pea-
body, pero le gustaba lo reservada que era, cómo lo dejaba
lanzarla al piso y fajarse con ella, y el interés que mostraba en
sus muñecos de Star Trek. Maritza era bella y ya, no hacía falta
motivación alguna, y siempre estaba presente, así que fue
realmente una idea genial que se le ocurriera tratar de estar con
las dos a la vez. Al principio fingió que era su héroe número
uno, Shazam, el que quería hacerlo. Pero después que el