LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Página 228
que podía enviar una maldición que destruyera a sus
enemigos: eso sí que era algo Nueva Era, algo estilo
Lovecraft.
El Ultimo Libro Perdido del Dr. Abelard Luis Cabral. Es-
toy seguro que es un producto de la hipertrofiada imagina-
ción vudú de nuestra Isla nama. Y na menos. Puede que La
Muchacha que Trujillo Deseaba sea trivial como mito funda-
cional, pero por lo menos es algo en lo que de verdad se pue-
de creer, ¿no es así? Algo verdadero.
Curioso, sin embargo, que a fin de cuentas Trujillo nunca
se tirara a Jackie, aunque tenía a Abelard en sus manos. Se
sabía que era imprevisible, pero no deja de ser raro, ¿verdad?
También es extraño que ninguno de los libros de Abelard,
ni los cuatro que escribió ni los cientos que tenía, sobrevi-
vieran. Ni en un archivo, ni en una colección privada. Ni uno.
Todos perdidos o destruidos. Cada papel que tenía en la casa
fue confiscado y se dice que quemado. Espeluznante, ¿no?
No queda una sola muestra de su letra. Dique, OK, Trujillo
era riguroso. Pero ¿ni un pedacito de papel escrito por su
mano? Eso se pasa de riguroso. Hay que tenerle mucho
miedo al hijoeputa o a lo que está escribiendo para hacer algo
así.
Pero, hey, es solo un cuento, sin evidencia sólida, el tipo
de vaina que solo le encanta a un nerd.
LA SENTENCIA
Crean ustedes lo que crean, en febrero de 1946 Abelard fue
oficialmente declarado culpable de todos los cargos y conde-
nado a dieciocho años de cárcel. ¡Dieciocho años! A
Abelard, ahora demacrado, lo arrastraron de la sala del
tribunal antes de que pudiera pronunciar palabra. Tuvieron
que contener a Socorro, inmensamente embarazada, para que
no atacara al juez. Quizá ustedes se pregunten por qué no
hubo protesta en los periódicos, no hubo acciones de los