LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Page 172

cias para su persona. En los pasillos, delante de la puerta del baño, en la cafetería, en las guaguas, el tipo se hizo ubicuo. Le dejaba comics fijados a la puerta, por amor de Dios. En mi universo, cuando un comemierda como Óscar se tira con una muchacha como Jenni, generalmente el rechazo es tal que rebota más rápido que los cheques del alquiler de mi tía Margarita, pero Jenni debe de haber sufrido algún daño cerebral o le deben de haber gustado de veras los losers gordos y nerdosos, porque para finales de febrero lo estaba tratando bien y todo. Antes de que me llegara a cuadrar eso en la cabeza, ¡los vi andando juntos! ¡En público! No podía creer mis fokin ojos. Y entonces llegó el día en que regresé de mi taller de escritura creativa y me encontré a La Jablesse y Óscar sentados en nuestro cuarto. Estaban solo hablando, y sobre Alice Walker, pero de todos modos... A Óscar parecía que lo acababan de invitar a unirse a la Orden Jedi; Jenni le sonreía divinamente. ¿Y yo? Estaba boquiabierto. Jenni se acordaba de mí, de eso estaba seguro. Me miró, un toque de sarcasmo en sus lindos ojos, y dijo: ¿Quieres que me levante de tu cama? Su acento de Jersey era tan impresionante que me dejó estupefacto. Na, dije. Agarré mi bolso del gimnasio y salí disparao. Cuando volví de levantar pesas, Óscar estaba en su com- putadora. .. en la billonésima página de su nueva novela. Le pregunté: ¿Qué hay contigo y La Bruja? Na. ¿De qué coño hablan ustedes dos? Asuntos de poca monta. Algo en su tono me hizo darme cuenta que él sabía de mi quemazón en la biblioteca. Fokin puta. Le dije: Vaya, entonces buena suerte, Wao. Espero que no te sacrifique a Belcebú o algo así. Todo marzo anduvieron juntos. Traté de no prestarles aten- ción, pero estábamos todos en el mismo dormitorio así que era difícil no hacerlo. Más adelante, Lola me diría que incluso comenzaron a ir juntos al cine. Vieron Ghost y esa