LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Página 171
yo estaba loco con Jenni el primer semestre, pero la única vez
que traté de levantarla en la Biblioteca Douglass se rió de mí,
y cuando le dije: No te rías de mí, me preguntó: ¿Por qué no?
Fokin puta.
Bueno, a lo que vamos, ¿adivinen quién decidió que ella
era el amor de su vida? ¿Quién perdió la cabeza porque la
oyó escuchando a Joy División en su cuarto y —qué
sorpresa— a él también le encantaba Joy Division? Óscar,
por supuesto. Al principio, el tipo solo la miraba de lejos y
gimoteaba sobre su «perfección inefable». Fuera de tu liga, le
dije con crueldad, pero él se encogió de hombros y le habló a
la pantalla de la computadora: Todas están fuera de mi liga.
No le di caco al asunto hasta la semana siguiente, ¡cuando lo
vi en una movida hacia ella en Brower Commons! Yo estaba
con mis panas, que se quejaban de los Knicks. Observaba a
Óscar y La Jablesse en la fila para la comida caliente de la
cafetería, esperando el momento en que ella lo mandara pal
carajo, imaginándome que si me había quemado, a él