LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Page 170
ser, me desafiara? Y me pregunto: ¿Qué lo lastimó más?
¿Que nunca fui su amigo de verdad o que fingí serlo?
Esto es todo lo que debía haber sido: un gordiflón con quien
compartí el cuarto del dormitorio en el tercer año. Nama,
mana. Pero entonces Óscar, ese estúpido anormal, decidió
enamorarse. Y en lugar de tocarme un año nama, me tocó el
resto de mi fokin vida.
¿Alguna vez han visto el retrato de Sargent, Madame X?
Claro que sí. Óscar lo tenía en la pared... junto a un afiche de
Ro-botech y el original de Akira, en el que aparecen Tetsuo y
las palabras N E O
TOKIO ESTÁ A PUNTO DE ESTALLAR .
Ella estaba tan buena como eso. Pero también era una
fokin loca.
Si hubieran vivido en Demarest aquel año, la habrían
conocido: Jenni Muñoz. Era una jevita boricua de East Brick
City que vivía en el barrio hispano. La primera goth de
verdad que había visto en mi vida -en 1990, a los bróders no
nos entraba na de los goths, punto- y una goth puertorriqueña
era para nosotros algo tan raro como un nazi negro. Su
verdadero nombre era Jenni, pero todos sus compinches goth
la llamaban La Jablesse. Esa diabla les hacía cortocircuito a
todas las movidas de un tipo como yo. La muchacha era
luminosa. Hermosa piel jíbara, facciones tan finas como un
diamante, cabellos super-negros en corte egipcio, ojos
cargados de delineador, labios pintados de negro, y las tetas
más redondas y grandes que había visto jamás. Para esa niña,
todos los días eran Halloween, y cuando de verdad era
Halloween, se vestía —adivinaron-de dominatrix, y llevaba a
uno de los tipos gay de la sección de música atado a una
trailla. Pero nunca había visto un cuerpo como aquel. Hasta