LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Página 169
Me gustaría pensar que no le fue tan mal. Los muchachos no
le entraron a galletazos ni na por el estilo. No le robaron na. Pero
la verdad es que, de cualquier modo que se mire, fueron bien
despiadados. Oye, ¿alguna vez en la vida has probado chocha?, le
preguntaba Melvin, y Óscar sacudía la cabeza y le contestaba con
decencia, sin importar cuántas veces Mel repitiera la pregunta.
Debe de ser lo único que no has comido, ¿no? Harold comentaba,
Tú no eres na dominicano, pero Óscar insistía con tristeza, Soy
dominicano, dominicano soy. No importaba lo que dijera. ¿Quién
coñazo les pregunto, había visto un domo como él? Para
Halloween, cometió el error de vestirse de Doctor Who y, de
contra, estaba de lo más orgulloso de su disfraz. Cuando lo vi en
Easton Street, con otros dos payasos de la sección de escritores,
no podía creer cuánto se parecía a Oscar Wilde, el homo gordo, y
se lo dije. Te ves igualito a él, lo que fue una desgracia para
Óscar, porque entonces Melvin preguntó: ¿Óscar Wao? ¿Quién
es Óscar Wao? Y ahí mismo fue: todos comenzamos a llamarlo
así: Hey, Wao, ¿qué tú haces? Wao, ¿vas a quitar los pies de mi
silla?
¿Y el colmo de la tragedia? Después de un par de semanas, el
tipo comenzó a contestar.
Al muy tonto nunca le molestó que lo jodiéramos de ese
modo. Se quedaba sentado allí, como si na, con una sonrisa de
confusión en la cara. Como para hacer a cualquier bróder sentirse
mal. Un par de veces, después que los otros se fueron, le dije,
Sabes que estábamos bromeando nama, ¿eh, Wao? Lo sé,
contestó, cansado. Tó tá, dije, golpeándole con fuerza el hombro.
Tá tó.
Los días que su hermana llamaba y yo contestaba al teléfono,
trataba de mostrarme jovial, pero ella no se lo tragaba. ¿Está mi
hermano?, era todo lo que decía. Fría como Saturno.
Hoy día me tengo que preguntar: ¿Qué me encabronó más? ¿Que
Óscar, el gordo loser, parara, o que Óscar, el gordo lo-