LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Page 135

A LA SOMBRA DE LA JACARANDA Dos días después, Beli vagaba inquieta y aturdida por el Parque Central. Su pelo había visto mejores días. Estaba en la calle porque la casa con La Inca se le hacía insoportable y ahora que no trabajaba no tenía santuario en que refugiarse. Iba sumida en sus pensamientos, una mano en el vientre y la otra en la cabeza que tanto le dolía. Pensaba en la discusión que había tenido con El Gángster a principios de semana. Él estaba de un humor espantoso y le había gritado, de repente, que no quería traer un niño a un mundo tan terrible y ella le había contestado que el mundo no era tan terrible en Miami y entonces él, agarrándola por la garganta, había dicho que si tan apurada estaba por ir a Miami, que se fuera nadando. No había hecho intento alguno de comunicarse con ella desde entonces, por lo cual ella andaba vagando por las calles con la esperanza de encontrarlo. ¡Como si él anduviera por Baní! Tenía los pies hinchados, la cabeza le lanzaba al cuello su excedente de dolor y ahora dos hombres enormes, con el pelo en el mismo estilo pompadour, la asían por los brazos y la conducían al centro del parque, donde bajo una Jacaranda decrépita había una señora mayor muy bien v