LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Page 115
¿Así que te pegó? El dealer del Fiat estaba tratando de
bajarle la mano a su pierna, pero sin éxito. Quizá eso es lo
que debo hacer.
Y conseguirías exactamente lo mismo que él, dijo ella.
Arquírnedes, a quien le había dado por meterse en el
closet cuando ella lo visitaba (por si la Policía Secreta
irrumpía de repente), declaró a El Gángster el típico
bourgeois. Su voz atravesaba toda la tela que el dealer del
Fiat le había comprado (y que Beli guardaba en el
apartamento de Arquírnedes). (¿Esto es piel de visón?, le
preguntó él. De conejo, ella le contestó, taciturna.)
Lo debí haber apuñalado, le dijo a Constantina.
Muchacha, yo creo que él te debía haber apuñalado a ti.
¿Qué coñazo quieres decir con eso?
Na, que te pasas la vida hablando de él.
No, dijo, rabiosa. No es así, para nada.
Entonces, para de hablar de él. Tina le echó un vistazo a
un reloj imaginario. Cinco segundos. Debe de ser un récord.
Trataba de reprimir los comentarios sobre el tipo pero de
nada valía. El antebrazo le dolía en los momentos más raros y,
en cualquier lugar, sentía que él la miraba con ojos aver-
gonzados.
El viernes siguiente fue un gran día en el restaurante; la
seccional del Partido Dominicano celebró un evento y el per-
sonal del restaurante estuvo reventado de trabajo de primera
a última hora. Beli, a quien le encantaba el alboroto,
demostró parte de sus dotes laborales en momentos críticos e
incluso José tuvo que dejar su oficina para ayudar al
cocinero. José le regaló al jefe de la seccional una botella de
lo que dijo era «ron chino», pero que de hecho era Johnnie
Walker con la etiqueta raspada. Los mayimbes disfrutaron
enormemente de su chofán mientras que sus subordinados del
campo empujaban abatidos los fideos con el tenedor y
preguntaban una y otra vez si no había arroz con habichuelas,
que, por supuesto, no había. En fin, el evento fue un éxito.
Nadie nunca se hubiera imaginado que había una guerra
sucia en el país, pero cuando se logró poner en pie y