LA MARAVILLOSA VIDA DE OSCAR WAO la maravillosa vida breve de oscar wao | Page 109
de Arbenz, por el Apedreo de Nixon, por las Guerrillas de la
Sierra Maestra, por las cínicas maniobras sin fin de los
Yankee Pig Dogs —en una América Latina ya entrada año y
medio en la Década de la Guerrilla— ser estudiante era algo,
un agente de cambio, una secuencia de quantum vibrante en
el universo serio newtoniano. Así era Arquíme-des. También
escuchaba la onda corta, pero no para saber los resultados de
los Dodgers; arriesgaba la vida para conocer las noticias que
se filtraban de La Habana, noticias del futuro. Arquímedes
era, por lo tanto, un estudiante; hijo de un zapatero y una
partera, tirapiedras y quemagoma de por vida. Ser estudiante
no era broma, no con Trujillo y Johnny Abbes 14 arrestando a
cualquiera que seguía los acontecimientos de la
14. Johnny Abbes García era uno de los queridos Señores Morgul de
Trujillo. Jefe de la temida y todopoderosa Policía Secreta (SIM), a Abbes se le
consideraba el mayor torturador del pueblo dominicano en toda la historia.
Entusiasta de las técnicas chinas de tortura, se decía que tenía en su empleo a
un enano que machacaba los testículos de los presos con los dientes. Trazaba
planes infinitos contr