La internacionalización de la empresa y el plan de exportación enero 2014 | Page 114

114 Hay productos altamente sensibles a la adaptación, así como productos poco sensibles o insensibles a la adaptación. Entre los productos altamente sensibles figuran los bienes de consumo, los productos de moda, etc. La diversidad de las sociedades en el mercado internacional, con gustos y costumbres diferentes obliga a adaptar los bienes de consumo a estas necesidades específicas. Mac Donald no puede vender en India hamburguesas de carne de res porque este animal es sagrado en el país respectivo. En este caso utiliza carne de cordero. Por otra parte, los productos de moda siguen patrones parecidos con la diferencia que el ritmo del cambio es mucho más acelerado. Son productos poco sensibles a la adaptación los bienes y servicios industriales. En este caso, las modificaciones que se le hacen a un producto son mínimas. Una máquina se adapta de una corriente de 120 V a 220V, de acuerdo al sistema eléctrico utilizado en el respectivo país. En otros casos, se cambian los diferentes medidores. Se operan modificaciones de millas a kilómetros, de metros a píes, de grados Fahrenheit a grados Centígrados. A un carro que se exporta de Francia a Australia se la cambia el volante de izquierda a la derecha. Entre las dos categorías se encuentran, en una posición equidistante, los bienes de consumo básico. La tercera categoría son los productos insensibles a la personalización. Se trata de productos que tienen el mismo target indiferentemente del país. Un enfermo de gripe toma aspirina en cualquier parte del mundo. Perfumes como Chanel 5 o Paloma Picasso o Carolina Herrera se usan por la misma categoría de personas en Francia, EEUU o Venezuela. Todos estos son productos que no necesitan una adaptación. Para entender mejor el mecanismo de adaptación hay que recordar que el producto total está conformado por varios elementos: producto físico, marca, empaque, accesorios, servicios postventa, garantía, uso e instrucciones de uso. Estos componentes son los que se adaptan de acuerdo al mercado de destino. Nos podemos preguntar: ¿Coca Cola es un producto global? La respuesta es no. La marca, sí es un producto global, el empaque es igual pero el producto físico es diferente. Se puede ver en cualquier parte del mundo la misma botella de Coca Cola, con el mismo logo pero, en algunos países es más dulce y en otros menos dulce. En Venezuela, por ejemplo, es más dulce que en los EEUU porque la población la prefiere así.