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Cinemascope
Psicosis, es una de las pocas películas que, aún teniendo un presupuesto bastante escaso, connsiguen convertirse en una obra maestra.
En el caso de esta película, Alfred Hitchcock tuvo que lidiar más de una vez con las productoras de Hollywood, las cuales, se escandalizaban con la idea de filmar un asesinato en la ducha. Es el caso de Paramount que no acepto la producción del largometraje de Hitchcock.
El director abarató costes de producción y contratación, desistió de contar en el reparto con Audrey Hepburn y Cary Grant y los sustituyó por valores en potencia como Janet Leigh y Anthony Perkins.
Siempre se creyó que Alfred Hitchcock había rodado la película en blanco y negro porque en color hubiera sido demasiado sangrienta, pero la razón principal es que el director quería hacer la película tan barata como le fuera posible.
El coste final de la producción fue inferior al millón de dólares.
Sin lugar a dudas, la escena más impactante del film y que marco época es la de la ducha. El director quería que esta secuencia se recordara como algo único, nunca visto en el cine, y lo consiguió.
Para 48 segundos de secuencia, se utilizó una semana completa de rodaje y 78 planos, entre los que destacar los de la sangre corriendo hacia el desagüe y las del cuchillo penetrando en el abdomen.
Perkins no estuvo presente durante esa semana de rodaje y fue el propio director quien empuñó el cuchillo asesino.
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Psicosis. Escenas que nunca se olvidan
Alfred Hitchcok 1960
Se utilizó salsa de chocolate para la sangre y el sonido del cuchillo desgarrando la carne no es ni más ni menos que el de un melón siendo acuchillado.
Janet Leigh usó unos falsos pechos de plástico para las tomas generales, el adhesivo se despegó debido al vapor de la ducha y terminó de rodar las escenas sin cubrirse el pecho. Los censores de la época objetaron que en la escena se veía fugazmente uno de los pechos, por lo cual obligaron al director a recortarla, este dijo que sí pero jamás la recortó, sabía que no volverían a visionarla.
De orden del propio director, se prohibió a los actores contar detalles sobre la película y en su proyección en los cines, no se permitía la entrada a la sala una vez había comenzado la proyección.
Alfred Hitchcock había previsto originalmente que la secuencia de ducha fuese completamente silenciosa; pero, el compositor Bernard Herrmann, le hizo cambiar de opinión cuando al rodarla con el famoso grito la sensación que transmitió fue espeluznante.
La película guarda otra serie de anécdotas curiosas. En los planos donde el personaje de Marion conduce, la palanca de cambios siempre está en punto puerto, o apariciones de Hitchcok, en el minuto 4 de película aparece apostado en la puerta de la oficina de Marion con un sombrero de cowboy en la cabeza.
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Alfred Hitchcok. Director
Janet Leight. Marion
Cartel de la película