LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 963

978 DANIEL MORALES RUVALCABA, MARIANO MOSQUERA La negativa provino de Venezuela, Haití, Ecuador, Bolivia y Nicaragua que votaron en contra, Dominica que se ausentó y 11 países —entre ellos Brasil, Argentina y otros nueve países centroamericanos o caribeños— que se abstuvieron (Gómez Maseri, 2015). Aunque con una petrodiplomacia de- bilitada, Caracas obtuvo el respaldo suficiente de los países del ALBA y Petrocaribe para mantener el panamericanismo a raya de la crisis. Después de la negativa en la OEA, el presidente Juan Manuel Santos desistió de acudir a la UNASUR al considerarlo un bloque provenezolano (idea promovida por el ex presidente César Gaviria quien, incluso, sugirió retirar a Colombia). Al respecto, el secretario Ernesto Samper dijo: “que la opinión pública colombiana sepa que UNASUR, aunque está activa en el tema, no puede mediar, como lo dispone su Tratado Constitutivo, si no hay la petición de los dos países involucrados” (Secretaría General de la UNA- SUR, 2015). Sin embargo, Colombia —con su postura— terminaría por bloquear toda acción diplomática proveniente del secretario general. Balance de la PPT uruguaya No obstante el ánimo “relacionista” transmitido por Samper y el ejercicio de la PPT por parte de un país intermedio en la jerarquía de poder surame- ricana —como lo es Uruguay—, la UNASUR prodigaría en su proceso durante la segunda mitad del 2015 a causa de la crisis diplomática en Ve- nezuela, la cual llevó a la polarización de la región: por primera vez, desde la III Cumbre —que tuvo lugar en Quito durante 2009— no fue efectua- da la reunión ordinaria anual del CJEG, pero, lo más grave, es que tampoco fue realizada ninguna reunión extraordinaria. Ante la inoperatividad del CJEG, corresponderá al CMRE atender y dar seguimiento a la agenda suramericana. Cabe recordar que el CMRE es un órgano de importancia neurálgica en la estructura político-institucional de la UNASUR que tiene, como una de sus principales funciones, resolver te- mas centrales de la integración. En ese sentido, el CMRE logró aprobar im- portantes documentos relacionados con el funcionamiento operativo de UNASUR, entre ellos: la metodología de cálculo para la fijación de alícuo- ta correspondientes a los aportes de los Estados miembros, el Presupuesto Anual 2016 y el Reglamento de Administración y Gestión Financiera. Ade- más de ello, a finales de 2015, el CMRE impulsó también resoluciones sobre temas como cooperación Sur-Sur, asistencia mutua en desastres y fi- nanciamiento de países menores. Debido a la falta de consensos, la PPT uruguaya se vio neutralizada en muchas de sus acciones, de tal forma que durante su gestión sólo fue posi- ble —en términos institucionales— crear la Escuela Suramericana de De-