LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Seite 928

LA TENDENCIAL INTEGRACIÓN AUTÓNOMA DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE 943 supranacionales que acompañan el proceso de integración, como el PARLA­ TINO, el PARLASUR u otras formas de representación popular que acom­ pañan a la integración regional, como el Parlamento Centroamericano, el Parlamento Andino, el Parlamento Amazónico o el Parlamento del MER­ COSUR. Dado el protagonismo de los gobiernos en los Estados nacionales, las potencialidades de un Poder Legislativo supranacional autónomo se ven opacadas por el ascenso de una derecha que está regresando a formatos nacionalistas proteccionistas, tanto en la escala nacional como en la escala de los gobiernos locales. Desde una visión que trata de vincular la esfera pública y privada, la in- dividual y colectiva, con la cuestión social autonómica, Ince (2012) ofrece algunas cualidades de la autonomía desde la crítica a la visión instrumental del Estado: 1) Una teoría y práctica alternativa, situada en la acción social que tien­ de a configurar al territorio de la integración autónoma. La herencia del movimiento altermundista y de oposición a la integración panamericanis­ ta, hace de nuestra región un extenso laboratorio de experiencias autonó­ micas. Por una parte, la derrota del ALCA en 2005, representa una feliz convergencia entre movimientos sociales opuestos a los tratados de libre co- mercio, a escala continental americana y gobiernos “progresistas” que toma­ ron como propio el rechazo a ese acuerdo comercial panamericanista. Por otro lado, al menos diez años del Foro Social Mundial —iniciado en el año 2000 en la ciudad de Porto Alegre, Brasil—, una heteróclita reunión de movimientos sociales y organizaciones no gubernamentales aportan tam­ bién deseos y expectativas autonómicas que se proyectaron a escala global desde América Latina (Preciado y Uc, 2012). 2) Ince ve posible que organismos sociales lleven a cabo prácticas terri­ toriales autónomas —autogestivas—, que al mismo tiempo enfrentan a los regímenes territoriales y sus discursos dominantes. Latinoamérica es rica en el impulso de redes sociales transnacionales que prefiguran alternativas al capitalismo y, que por lo tanto, son críticas de los procesos de integración subordinada en curso; es el caso del movimiento Vía Campesina o de la Red Mundial de la Economía Social y Solidaria, tienen una propuesta integra­ dora global que recurre a formatos autogestivos, autonómicos. 3) La noción dominante del territorio es una soberanía estatalizada, estática del espacio, de manera que sean calculables los efectos de la eficien­ cia y el control burocrático del territorio propio de la integración. Cada uno de los esquemas interestatales de integración enfrenta movimientos so­ciales que los cuestionan. Se pueden constatar transformaciones y adaptaciones de esos movimientos frente a los efectos perversos de la integración. El caso de la Red Mexicana Frente al Libre Comercio (RMALC) es ilustrativo al res-