LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 910

924 MA. EUGENIA ROMERO SOTELO públicas y privadas, se diseñaron políticas destinadas a elevar la tasa de crecimiento de la economía y el nivel de empleo, identificando los cuellos de botella que exigían mayor inversión y asegurando un resultado sostenible para la balanza de pagos. 31 Es importante subrayar que el PNDI tiene una concepción nacionalista con conducción del Estado, que tenía como objetivo acabar con el proble- ma del desempleo y subempleo, elevar el bienestar de la población median­ te el incremento de las tasas de crecimiento económico, haciendo del petróleo el principal generador de desarrollo. S EMINARIO DE O AXACA En el año de 1980, Brailovsky y Barker organizaron un seminario en la ciu­ dad de Oaxaca con el fin de discutir “[…] los efectos del recién descubierto petróleo y gas en las economías nacionales en los setenta con proyecciones hacia los ochenta”. El seminario llevó el nombre de “¿Petróleo o indus­ tria?”. 32 Al seminario concurrieron distintas personalidades de la política del país como: Luis Donaldo Colosio, Ernesto Zedillo y José Córdoba. Eco­ nomistas relevantes del extranjero como el caso de Nicholas Kaldor, María Concepción Tavárez y Fernando Fajnzylber. También asistieron funciona- rios de la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial, del Banco de Mé­ xico y la Secretaría de Hacienda. El economista Jaime Ros comenta que a pesar que en el seminario “se expresaron distintas visiones y metodologías” para abordar los problemas de la economía nacional, se veía un esfuerzo por encontrar “caminos por absorber mejor el ingreso de dólares petroleros. Acaso había un interés, digamos genuino, de tratar de encontrar el camino adecuado mediante el diálogo”. 33 Es un ejemplo, para el presente, para este momento que no se admite contradecir en ningún ámbito de la vida nacio- nal. El debate Ros lo describe así: 34 Por un lado, estaba el grupo de Cambridge, cuyos miembros señala­ban que la inflación estaba empujada por los costos. En la medida en que se mantuvieran fijos los precios de los insumos, no debería ha­ber un problema inflacionario. Por eso la reticencia repetida de no devaluar, y más bien controlar el deterio­ro de la balanza de pagos a partir de o a través de res- tricciones a las importa­­ciones. Una estra­tegia de controles de importación   Terry Barker y Vladimiro Brailovsky, “Recuento de la quiebra”, en Nexos.   Terry Barker, 2010, p. 91. 33   Jaime Ros, 2010. p. 286. 34   Ibid., pp. 286-287. 31 32